Bolsas recicladas y compostables, ¿Cuáles son las diferencias?

Plasticbag28/12/2022

Naciones Unidas afirma que cada minuto se usan 500.000 millones de bolsas en todo el mundo. Este organismo que se ha fijado como gran objetivo acabar con los plásticos de un solo uso fomentando el compromiso de más de 200 países en reducir el uso de este tipo de plásticos de aquí a 2030. Desde Plasticbag y nuestro compromiso medioambiental de tener un impacto positivo en nuestro planeta,  disponemos de distintas alternativas de un solo uso a la bolsa de plástico convencional. Existen diferentes tipos de materiales con los que poder hacerlas y en este artículo de nuestro blog que te lo vamos a contar:

  • Los bioplásticos se hacen a partir de fuentes renovables, de materias primas como maíz, trigo, hierba, bacterias… pero pueden no ser biodegradables ni compostables.
  • Los plásticos biodegradables, al igual que los compostables, se diferencian por el tiempo que tardan en descomponerse. Los biodegradables se descomponen por la acción de microorganismos (bacterias, hongos, algas).
  • Los compostables lo hacen a la misma velocidad que los materiales compostables como la madera, papel y hojas. Los compostables no contienen metales pesados ni toxinas y permiten el crecimiento de las plantas.

También existen las bolsas de papel que son biodegradables, sí, pero en la lucha a favor del planeta hay que tener en cuenta el coste medioambiental de la producción de estas bolsas. No hay que olvidar que requieren mucha agua, tala de árboles y combustible para fabricarlas. Por lo que no es oro todo lo que reluce…

Tal como indica en el estudio ‘Comparison of Environmental Impact of Plastic, Paper and Cloth Bags’, “nada se degrada por completo en los vertederos modernos debido a la falta de agua, luz, oxígeno y otros importantes elementos necesarios para completar el proceso de degradación”. Aun así, podemos contribuir consumiendo aquellas bolsas los materiales de las cuales sean los más adecuados para el medio ambiente. 

Además, una opción asequible en la que hay un gran aprovechamiento de residuos son las bolsas recicladas. Estas son bolsas de plástico u otros materiales fabricados a partir de residuos recuperados. No tienen por qué ser biodegradables o compostables. La ventaja de éstas es la reutilización de recursos ya consumidos y la reducción de residuos no reciclables.

Las bolsas de plástico de polietileno convencionales (en cuya fabricación se emite mucho CO2 y que tardan cerca de cien años en descomponerse en la naturaleza) pueden ser recicladas: las transformamos en granulado plástico –granza de polietileno– que sirve para fabricar otros productos. Para que esto ocurra, las bolsas deben ser depositadas en el contenedor de basura amarillo para envases. Y, por ahora, no ocurre muy a menudo, pues según la empresa que se encarga de la gestión de envases, Ecoembes, se reciclan sólo un 10% de las bolsas que salen de los comercios del país colgadas de las manos de los consumidores. Y, esto, es responsabilidad de todas y todos. 

Las bolsas compostables las fabricamos con materiales de biodegradabilidad rápida. Las bolsas biodegradables para recoger heces de perro y las bolsas de basura de almidón de maíz son algunos ejemplos.Las ventajas medioambientales de las bolsas biodegradables son varias:

  • No se descomponen en forma de microplásticos
  • Son compostables (en muchos casos)
  • No contaminan los acuíferos ni los océanos
  • La naturaleza las absorbe rápidamente
  • Evitamos la contaminación del aire causada por la combustión del PVC (práctica ilegal)

Ten en cuenta que, el hecho de que un plástico sea biodegradable no quiere decir que también sea compostable, es decir, que sirva para hacer compost o abono orgánico. La clave está en el tiempo que se tarda para llevar a cabo los dos procesos.

El compostaje se realiza normalmente como un proceso de reciclado de la fracción orgánica (restos de comida o alimentos) de los residuos sólidos domésticos, además de los restos vegetales provenientes de las podas, hojas de los árboles o limpiezas de jardines.

Si un proceso es compostable, esto quiere decir que ese material se degrada biológicamente produciendo dióxido de carbono, agua, compuestos inorgánicos y biomasa a la misma velocidad que el resto de materia orgánica que se está compostando con éste, sin dejar residuos tóxicos visibles o distinguibles. De hecho, confundimos muy a menudo ambos términos y, aunque existe algún sello específico, como el distintivo de garantía de calidad ambiental de Catalunya en los productos de material compostable, los principales certificadores de compostabilidad están en Bélgica y Alemania, con un sello distintivo: “OK compost”.

El que un plástico lleve el sello “OK compost” supone que debe desintegrarse en un determinado plazo en las condiciones de una planta de compostaje (a temperaturas de 55 a 60 grados). Pero el resultado será diferente si ese mismo plástico se intenta compostar en el jardín de casa (para lo que existe el sello “OK compost Home”) o si acaba abandonado en la naturaleza.

¿Cómo se fabrican las bolsas compostables y las bolsas recicladas?

Para las bolsas compostables uno de los productos más utilizados es la bolsa de almidón, esta se logra crear mediante un proceso químico que extrae el ácido poliláctico del maíz. 

  1. Cultivo del maíz
  2. Desde el grano del maíz se extrae el almidón de maíz
  3. Del almidón de maíz mediante un proceso químico se extrae el PLA (Ácido Poliláctico)
  4. Con el almidón de maíz y con biopolímeros elaboramos la resina
  5. Esta resina pasa por maquinas extrusurosas (se utilizan para derretir la resina y con ella hacer las bolsas)
  6. La bolsa se comercializa
  7. El consumidor la utiliza para tirar en ella desechos orgánicos

A pesar de la creencia falsa, que el plástico o las bolsas de polietileno no son reciclables, existe una manera muy efectiva de realizar este proceso. Esto es posible gracias a la recolección y separación efectiva de los materiales

  1. Como primer paso, el material separado se traslada a una maquina peletizadora, que se encargará de moler y fundir el plástico.
  2. Lentamente se enfriará
  3. Posteriormente se molerá y transformará en un churrito llamado PELLET, reutilizable al 100%.
  4. Todo el material reciclado se utiliza únicamente en la realización de bolsas para basura o que éstas no sean de grado alimenticio. 
  5. Después comienza con el proceso de fabricación de la bolsa tradicional.

Este proceso de reciclaje nos ayuda a extender la vida útil del polietileno, fomentando así, una cultura de reciclaje en nuestra sociedad.

Este gran lío plástico se complica en el momento de decidir cuál de estas bolsas es la más adecuada para usar en tu empresa. Está claro de que las dos opciones son buenas y validas siempre que se usen de forma correcta. 

Por este motivo es importante saber dónde tirar cada uno de estos envases al llegar el final de su vida útil, cuando no pueden ser reutilizados. Con las bolsas reciclables convencionales resulta fácil: al cubo amarillo para ser recicladas.

En cambio, una bolsa compostable ha sido fabricada para llegar a una planta donde pueda transformarse en compost junto con los desechos orgánicos; el problema es que aún queda mucha conciencia social respecto al reciclaje y separación de residuos. Ahora hay una normativa que obliga a las empresas a reciclar, pero cabe recordar que en la mayor parte de España no se separa la basura orgánica de los domicilios, por ejemplo. 

Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, recuerda, en Plasticbag fabricamos las bolsas del futuro.

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