Durante años, hablar de sostenibilidad en el sector del packaging ha sido relativamente sencillo. Hasta sonaba a tópico; bastaba con introducir palabras como eco, verde o respetuoso con el planeta para proyectar una percepción positiva en el mercado.
En 2026, ese escenario ha cambiado por completo. ¿Por qué? Pues básicamente porqué ya no se puede vender gato por liebre. Los compradores del sector profesional ya no aceptan mensajes vacíos. La presión regulatoria en Europa frente al greenwashing es cada vez mayor y las empresas, tanto públicas como privadas, exigen argumentos verificables y comparables.
Así, el etiquetado ambiental deja de ser un simple elemento informativo para convertirse en una auténtica herramienta de diferenciación comercial. No se trata solo de cumplir. Se trata de comunicar con rigor… para vender mejor. Mucho mejor.
En nuestro artículo hoy, desde PlasticBag, queremos dirigirnos a distribuidores que trabajan con empresas con políticas ESG exigentes; a responsables de marketing y sostenibilidad que necesitan respaldar sus mensajes con datos sólidos; y, finalmente, a clientes profesionales que valoran los productos sostenibles, pero demandan pruebas claras. Y recuerda, ¡en PlasticBag somos el fabricante de las bolsas de plástico del futuro!
Cuando hablamos de etiquetado aplicado a bolsas recicladas, no hablamos de un único recurso. Existen diferentes capas de comunicación que pueden convivir y reforzarse entre sí.
Es el formato más reconocido por los compradores profesionales. Incluye sellos y sistemas de certificación ampliamente aceptados en Europa, como los Ecolabels oficiales o los esquemas de certificación de compostabilidad y contenido reciclado.
Este tipo de etiquetas aportan una ventaja clara: transmiten la verificación a un tercero independiente, lo que reduce el riesgo reputacional y facilita los procesos de compra, especialmente en concursos públicos o grandes cuentas.
Si quieres ampliar este contenido, puedes recuperar un artículo que publicamos con mucho éxito en nuestro blog: ¿Qué diferencia hay entre el certificado Blue Angel, EcoLabel y OK Compost? Donde te contamos las certificaciones más relevantes del mercado y con las que cuenta PlasticBag.
Cada vez más distribuidores y fabricantes desarrollan su propio sistema de etiquetado interno para explicar de forma sencilla aspectos como: el origen del material, el porcentaje de contenido reciclado o, inclusive, el tipo de proceso productivo.
Bien planteado, el autoetiquetado permite adaptar el mensaje a cada canal y reforzar la identidad de marca. Mal planteado, puede generar desconfianza o confusión.
Los iconos, pictogramas y claims cortos siguen siendo necesarios. Ayudan a captar la atención, facilitan la lectura rápida de la información y hacen más comprensible el mensaje en el punto de venta. Es importante confiar este trabajo a un equipo de diseño profesional que te acompañe en una coherencia en el lenguaje y, sobre todo, que sea fácilmente entendible.
Cada vez más compradores valoran métricas cuantificables: emisiones evitadas, porcentaje real de material reciclado, reducción de uso de plástico virgen o ahorro de recursos. Este tipo de datos no sustituye al etiquetado, pero lo refuerza notablemente cuando se integra correctamente en la comunicación.
El principal riesgo actual no es quedarse corto en comunicación. Es comunicar mal.
Uno de los errores más habituales, es el uso de iconos genéricos como pueden ser hojas, globos verdes, símbolos de reciclaje que muchas veces no están suficientemente contextualizados. También es muy común recurrir a promesas absolutas como “100 % sostenible” o “impacto cero” sin ningún respaldo técnico que lo justifique. Esto es importante porqué este tipo de publicidad o falsa promesa en el etiquetaje puede ser motivo de sanción.
Otro problema recurrente es cuando confundimos términos como: reciclado no es lo mismo que reciclable o biodegradable no equivale a compostable. Ojo también porqué ninguno de estos conceptos puede utilizarse de forma intercambiable.
Por último, la acumulación de sellos sin explicación genera el efecto contrario al buscado. Cuando el cliente no entiende qué avala cada símbolo, la credibilidad se diluye y pierde fuerza.
El primer paso antes de crear un lenguaje para etiquetar es entender quién es el público al que te diriges: No todos los canales exigen el mismo nivel de certificación ni la misma profundidad de información. El entorno industrial, la restauración organizada o el sector público presentan expectativas y exigencias muy distintas.
Un etiquetado eficaz parte de una selección estratégica:
A partir de ahí, la claridad del mensaje es determinante.
Un buen claim comunica un beneficio concreto y verificable.
Un mal claim se limita a transmitir una sensación.
Por ejemplo:
El etiquetado debe convertirse en una prolongación natural del argumentario comercial. No en un elemento decorativo. Aquí, el papel de los certificados y de la documentación de soporte sumamente importante. En el caso de PlasticBag, disponer de certificaciones verificadas y trazables permite al distribuidor integrar el etiquetado dentro de su discurso de venta con total seguridad: fichas técnicas, declaraciones ambientales, soportes gráficos y documentación de respaldo forman parte del mismo mensaje. No es solo lo que se muestra en la bolsa. Es lo que puede acreditarse cuando el cliente lo solicita.
Si te has quedado con ganas de más y quieres saber cómo las certificaciones ambientales de bolsas recicladas pueden mejorar tu propuesta de valor como distribuidor, no te pierdes este artículo. n nuestro blog que publicamos para ti hace unas semanas. ¡Muy recomendable!
En 2026, una etiqueta clara, coherente y verificada ya no es un complemento. Es una ventaja competitiva. Un etiquetado bien construido ayuda a cumplir con la normativa, reduce riesgos reputacionales y, sobre todo, posiciona al distribuidor como un proveedor profesional, transparente y preparado para trabajar con clientes exigentes. En un mercado cada vez más técnico, la confianza se construye con datos demostrables y no humo.
PlasticBag pone a disposición de sus clientes no solo bolsas recicladas certificadas, sino también el respaldo documental y visual necesario para que el etiquetado ambiental sea una verdadera herramienta de diferenciación comercial.
Si quieres contactar con nosotros, PlasticBag es el fabricante de bolsas de plástico del futuro. ¡¿A qué esperas?!

En un mercado cada vez más regulado y comprometido con la sostenibilidad, las certificaciones ambientales en la fabricación de bolsas de plástico (ya sea reciclado o compostable) se han convertido en un pasaporte imprescindible para acceder a licitaciones públicas y a concursos públicos de grandes empresas. Pero no solo eso, con el hecho de tener una o varias certificaciones afianzas la confianza de tus clientes y cumples, además, con los objetivos ESG.
Entre las etiquetas más reconocidas en Europa destacan Blue Angel (Alemania), EU Ecolabel (Unión Europea) y OK Compost (TÜV Austria). Pero, ¿cómo saber cuál es la más adecuada para tu línea de productos? Y, también, ¿qué tipo de etiqueta va a valorar más tu cliente en un proceso de licitación?
En este artículo, PlasticBag, el fabricante de las bolsas de plástico del futuro, te ayudará a entender las diferencias clave entre estos sellos y a elegir el que mejor se alinea con tu estrategia empresarial.
Las certificaciones ambientales no solo avalan el compromiso de una empresa con la sostenibilidad: son una herramienta estratégica de diferenciación. Y, eso, lo saben muy bien los departamentos de compras que se encargan de gestionar pedidos de miles y miles se bolsas a fabricantes y a intermediarios del sector.
Además, en un contexto donde las políticas europeas avanzan hacia la economía circular, la trazabilidad y la transparencia en nuestro mercado son más importantes que nunca. Contar con certificaciones validadas por organismos oficiales refuerza la credibilidad en toda la cadena de suministro.
Si quieres saber cómo las certificaciones ambientales de bolsas recicladas pueden mejorar tu propuesta de valor como distribuidor te invitamos a recuperar este post que ya publicamos: Descubre cómo las certificaciones pueden convertirse en una ventaja competitiva para tu negocio.
A continuación, desde PlasticBag te hemos preparado una comparativa tanto técnica como práctica de las tres etiquetas más relevantes en el ámbito europeo de los envases y bolsas sostenibles, como las de plástico reciclado y las compostables. ¡Toma nota porque esta tabla te va a ayudar!:
| Aspecto | Blue Angel | EU Ecolabel | OK Compost |
|---|---|---|---|
| Entidad certificadora | Agencia Federal Alemana del Medio Ambiente (Umweltbundesamt) | Comisión Europea (a través de organismos nacionales acreditados) | TÜV Austria |
| Enfoque principal | Reducción del impacto ambiental y garantía de durabilidad | Evaluación del ciclo de vida completo y bajo impacto químico | Biodegradabilidad y compostabilidad |
| Aplicable a | Productos reciclados, duraderos y de bajo impacto ambiental | Amplia gama de productos y servicios ecológicos | Materiales y productos compostables y biodegradables |
| Criterios ambientales | Contenido reciclado, bajas emisiones, ausencia de sustancias peligrosas | Uso eficiente de recursos, reducción de tóxicos y emisiones | Cumplimiento de normas EN 13432 o ASTM D6400 sobre biodegradación y compostaje |
| Duración del certificado | 3 a 4 años (renovable tras evaluación) | 3 a 5 años (según categoría de producto) | Sin caducidad fija, depende del cumplimiento continuo de la norma |
| Mercado de referencia | Alemania / Centroeuropa | Toda la Unión Europea | Global |
| Ideal para | Fabricantes de bolsas recicladas, papeles, productos duraderos y sostenibles | Empresas con múltiples líneas ecológicas o sostenibles | Productores de bolsas, films o envases compostables |
En cualquier caso, en PlasticBag trabajamos para ofrecer soluciones responsables que reduzcan el impacto ambiental sin renunciar a la calidad. Nuestras bolsas recicladas y compostables cumplen con los estándares más exigentes en sostenibilidad y certificación. Si quieres conocer cómo se garantiza su origen y respeto por el entorno, te invitamos a leer Más sobre el certificado Blue Angel, que reconoce los productos fabricados con materiales reciclados y de larga duración, y descubrir los Detalles del certificado OK Compost TÜV, que avala la compostabilidad y biodegradabilidad de los materiales bajo condiciones controladas.

Elegir la certificación ambiental adecuada es una decisión estratégica que puede definir el posicionamiento de una marca en el mercado. Cada sello responde a un enfoque distinto dentro de las políticas de sostenibilidad y comunicación corporativa de fabricantes y distribuidores. Como hemos visto, conocer sus diferencias es clave para elegir con criterio.
Tal y como indica la tabla, el sello Blue Angel, pionero en Europa, es la mejor opción para quienes fabrican o distribuyen bolsas recicladas o reutilizables y buscan reforzar su presencia en el mercado centroeuropeo. Su filosofía se basa en la durabilidad del producto, el uso de materiales reciclados y la reducción del impacto ambiental durante todo el ciclo de vida.
Por su parte, la etiqueta EU Ecolabel, respaldada por la Comisión Europea, es ideal para empresas con una estrategia de sostenibilidad integral y presencia en distintos países de la Unión Europea. Su alcance es amplio: se aplica a embalajes, detergentes, textiles, lubricantes y otros productos que acreditan un bajo impacto ambiental y una composición química transparente.
Finalmente, el certificado OK Compost, otorgado por TÜV Austria, se ha consolidado como la referencia internacional para bolsas y materiales compostables. Es especialmente relevante en sectores como la alimentación, la hostelería o la sanidad, donde la compostabilidad y la biodegradabilidad son requisitos esenciales. Este sello garantiza que el producto puede descomponerse completamente en condiciones industriales o domésticas, sin dejar residuos tóxicos ni microplásticos.
En definitiva, cada certificación refuerza una estrategia distinta:
- Si tu producto es reciclado o reutilizable, elige Blue Angel.
- Si buscas una certificación europea transversal, apuesta por EU Ecolabel.
- Y si trabajas con materiales compostables, OK Compost sigue siendo la referencia más reconocida y valorada a nivel internacional.
En el nuevo contexto regulatorio europeo, las certificaciones ambientales en las bolsas de plástico no son un extra: son un factor decisivo para conseguir y fidelizar clientes. Como fabricante pionero, PlasticBag ofrece a sus distribuidores una gama de bolsas y embalajes con distintos certificados ambientales que les permiten adaptarse a cada mercado y tipo de cliente.
En PlasticBag ayudamos a nuestros distribuidores a ofrecer soluciones certificadas que refuercen su competitividad y su compromiso con los objetivos de sostenibilidad europeos.
Y, recuerda, en PlasticBag somos el fabricante de las bolsas de plástico del futuro.

En un mundo donde la sostenibilidad es mandatory para las empresas e instituciones, los fabricantes de bolsas de plástico son un actor muy importante a considerar en la toma de decisiones en los departamentos de compra. Es por este motivo que elegir bien a un distribuidor, mayorista o fabricante de bolsas no es tarea fácil.
La falta de conocimientos para poder evaluar la calidad de los productos, valorar las distintas certificaciones o, si, los precios son acorde con los de mercado son algunos de los retos en los que muchos órganos de decisión tienen que enfrentarse.
En nuestro artículo de hoy, queremos poner un poco de luz y mostrarte el mejor camino para elegir el mejor fabricante de bolsas de plástico recicladas. Y, recuerda, PlasticBag es el fabricante de las bolsas del futuro. ¡Toma nota!
A continuación, por nuestra experiencia de más de 10 años en el mercado y la participación en grandes concursos de empresas y organismos públicos en los que. Hemos participados te vamos a desvelar cuáles son los criterios clave para elegir a un fabricante de bolsas recicladas.
El primer de todos y, con razón, es la reputación y la experiencia en el sector. Y, es que, la trayectoria de un fabricante es un indicador de su fiabilidad. Empresas con años de experiencia y un porfolio de clientes reconocidos suelen ofrecer productos de mayor calidad y mejor servicio postventa.
Otro de los elementos a considerar es la variedad de productos disponibles que ofrece el fabricante (y su flexibilidad en las características de fabricación). Un buen fabricante debe ofrecer una gama amplia de bolsas para distintos usos, en distintos sectores: bolsas de basura para hostelería, hospitales, sector industrial, comercio, etc. Adaptándose a las necesidades de cada mercado.
El compromiso con la sostenibilidad es otro garante de calidad y adaptación al mercado. La producción de bolsas recicladas debe alinearse con principios de economía circular, asegurando que los materiales utilizados provienen de fuentes recicladas y que el proceso de fabricación minimiza el impacto ambiental.
Y, finalmente, el último criterio sería de aplicación a la mayoría de fabricantes y proveedores: su capacidad de producción y tiempos de entrega. La continuidad del negocio depende de un suministro confiable. Un fabricante con capacidad de producción a gran escala y unos timings de entrega eficientes garantiza estabilidad en la cadena de suministro.
Si nos fijamos en la calidad para evaluar a un fabricante y poder sospesar elegirlo como proveedor clave te recomendamos que te leas el artículo de nuestro blog “Características clave para elegir bolsas de plástico reciclado para tu empresa”.
En el él, te mencionamos elementos como la calidad del material reciclado (y su composición). Qué es lo que deben tener para ofrecer resistencia para su uso sin comprometer la sostenibilidad.
Otro factor que te mencionamos es la durabilidad y resistencia de las bolsas. Una evaluación de su espesor, capacidad de carga y calidad en el sellado es fundamental para garantizar que estamos hablando de un producto 100% confiable.
Y, por último, también reseñamos la transparencia en los procesos de fabricación como otro factor de calidad para evaluar un fabricante. Los fabricantes deben cumplir con normas de calidad y aplicar buenas prácticas industriales, asegurando procesos eficientes, sostenibles y comprometidos con los valores de los clientes.
Un buen fabricante debe cumplir con normas de calidad y aplicar buenas prácticas industriales, asegurando procesos eficientes y sostenibles.

Las certificaciones ambientales añaden valor y coherencia a todo lo mencionado anteriormente. Si quieres recuperar otro artículo de nuestro blog, “Cómo certificaciones ambientales de bolsas recicladas pueden mejorar tu propuesta de valor como distribuidor”, verás como te descubrimos que ofrecer productos certificados facilita el acceso de clientes exigentes y mercados regulados.
Te reseñamos los certificados más importantes del mercado:
Recuerda que las certificaciones no solo ayudan a cumplir con regulaciones medioambientales, sino que también refuerzan la confianza del cliente y la posición competitiva del distribuidor.
La elección de un fabricante que nos proyecte confianza es tan importante como la elección de un socio clave para nuestro negocio. Pero, a parte de la confianza, hay otros criterios más objetivos y racionales que pueden hacer decantar la balanza hacia un proveedor u otro. Hacia un fabricante u otro…:
Si te has quedado con ganas de más te invitamos a leer otro artículo de nuestro blog: “Reducción de costes en la gestión de residuos: El valor de las bolsas de basura reciclables duraderas y resistentes”.
Seleccionar un fabricante de bolsas recicladas no es solo una cuestión de precio, que también; sino de calidad, sostenibilidad y con-fi-an-za.
La reputación, la variedad de productos, el compromiso ambiental, la personalización y la capacidad de producción son factores clave que determinan el éxito de un distribuidor. Al elegir un proveedor con certificaciones reconocidas y altos estándares de calidad, podrás mejorar tu competitividad y contribuir a un futuro más sostenible.
Cosa que tus clientes agradecerán y valorarán. Por cierto, ¿te hemos mencionado ya que PlasticBag es el fabricante de las bolsas del futuro?

En la actualidad, las certificaciones ambientales se han convertido en un en un diferenciador clave para las empresas que buscan destacar en un mercado cada vez más competitivo. Para los distribuidores de productos como las bolsas de plástico recicladas, homologarse y tener estas certificaciones no solo valida su compromiso social con su entorno (stakeholders), sino que también permite mejorar su propuesta de valor que les permite atraer a un público con un potencial más alto y exigente. Desde PlasticBag, el fabricante de las bolsas de plástico del futuro, queremos contarte el impacto que tiene comprar bolsas recicladas a fabricantes homologados con certificaciones ambientales.

Las certificaciones ambientales son sellos o reconocimientos otorgados por organizaciones acreditadas que garantizan que un producto o proceso cumple con ciertos estándares medioambientales. Estas certificaciones se otorgan tras rigurosas evaluaciones que verifican el impacto ambiental del producto, desde su fabricación hasta su disposición final. En el caso de las bolsas de plástico recicladas, las certificaciones ambientales validan que el material utilizado proviene de fuentes recicladas y que su proceso de producción ha seguido prácticas sostenibles.
Las certificaciones ambientales son sellos o reconocimientos que otorgan organizaciones acreditadas que garantizan que un producto o proceso cumple con ciertos estándares medioambientales. Estas certificaciones se conceden tras rigurosas evaluaciones que verifican el impacto ambiental del producto, desde su fabricación hasta su disposición final. En el caso de las bolsas de plástico recicladas, las certificaciones ambientales certifican que el material usado proviene de plástico reciclado y que se han incluido prácticas sostenibles durante su proceso de fabricación.
Existen varias certificaciones ambientales reconocidas a nivel mundial que pueden ser aplicables a las bolsas recicladas. Algunas de las más importantes son:
Es importante, comentar, que también existen otras certificaciones ambientales a tener en cuenta como son: Certificación ISO 14001, que define los requisitos más importantes para identificar, controlar y monitorizar los aspectos ambientales de cualquier organización que tenga una política ambiental. Y la certificación Global Recycled Standard (GRS) que se encarga de asegurar que el producto contiene al menos un 20% de material reciclado y, además, verifica todo el proceso de fabricación: desde el material reciclado en origen hasta el producto final.

Para los distribuidores, contar con productos certificados ambientalmente como las bolsas recicladas puede tener un impacto significativo en su competitividad y percepción en el mercado. A continuación, exploramos algunos de los beneficios clave:

En PlasticBag, entendemos la importancia de contar con productos certificados y comprometidos con el medio ambiente. Nuestras bolsas recicladas cumplen con los más altos estándares de calidad y sostenibilidad, con certificaciones ambientales que garantizan que nuestros productos no solo reducen el uso de plásticos vírgenes, sino que también minimizan el impacto ambiental en cada etapa de su ciclo de vida.
Al trabajar con nosotros, los distribuidores pueden ofrecer a sus clientes bolsas recicladas con certificaciones reconocidas internacionalmente, lo que mejora significativamente su propuesta de valor en un mercado que cada vez más exige soluciones sostenibles. En PlasticBag, estamos comprometidos con ayudarte a lograrlo.
Desde el primer día de nuestra fundación, en PlasticBag tenemos muy claro nuestro compromiso: Tener un impacto positivo en el planeta. No sólo autogeneramos parte de nuestra energía; todos los materiales y procesos están totalmente adaptados para su sostenibilidad a medio y largo plazo. El medio ambiente está dentro del ADN de PlasticBag y es una enorme satisfacción poderlo compartir.
Una de las principales agencias de certificación europea, TÜV, ha reconocido la labor de PlasticBag en sus bolsas composables con las certificaciones OK Compost Home e Industrial. Esta no es nuestra primera certificación, pues contamos con el sello Blue Angel. Si quieres saber más, también hablamos de este certificado en nuestro blog.

Uno de nuestros productos más demandados y con mayor reputación en el mercado es la fabricación de bolsas compostables, ya sea para uso doméstico o uso industrial. Como bien sabrás, el compostaje puede reducir significativamente el volumen de residuos orgánicos, ya que el compost elaborado puede ser utilizado para fines agrícolas. Alrededor del 50% de todos los desechos domésticos incluyen material orgánico, un porcentaje que se prevé aumentar en el futuro debido a la creciente popularidad de los productos biodegradables (material de envase o embalaje, cubiertos y platos desechables, etc.).
Si quieres saber más sobre bolsas compostables puedes consultar nuestro artículo ¿Qué es una bolsa de basura compostable y por qué utilizarlas?

Los envases o productos que presentan la etiqueta OK compost INDUSTRIAL garantizan que son biodegradables en una planta de compostaje industrial. Esto se aplica a todos sus componentes, tintas y aditivos. El punto de referencia para el programa de certificación es la norma armonizada EN-13432:2000. Esto implica que, cualquier producto que lleve el logotipo OK compost INDUSTRIAL, cumple con los requisitos de la Directiva Europea de envases y embalajes (94/62/CEE).
TÜV (anteriormente Vinçotte) es un organismo de certificación autorizado por la organización European Bioplastics y, por lo tanto, puede otorgar el logotipo de Seedling a los productos que cumplen con la norma EN 13432. Al otorgar ambos logotipos, el OK compost INDUSTRIAL y el Seedling, los titulares de certificados de TÜV pueden contar con el reconocimiento de sus productos compostables en todo el mercado europeo.

Considerando comparativamente el pequeño volumen de residuos involucrados, la temperatura en compost de jardín es claramente más baja y menos constante que en un entorno de compostaje industrial. El compostaje doméstico es, por lo tanto, un proceso más difícil y de ritmo más lento.
La innovadora respuesta de TÜV a este desafío es el sistema de certificación OK compost HOME para garantizar la biodegradabilidad completa conforme a unos requerimientos específicos, incluso en compost doméstico. Es importante recordar que el programa de certificación OK compost HOME no se refiere concretamente a un estándar específico, sino que detalla todos los requisitos técnicos que debe cumplir un producto para obtener la certificación. También se debe recordar que, como pionero en este campo, los requisitos del programa OK compost HOME, definido en 2003 y nunca cuestionado desde entonces, han servido de base para la redacción de varios estándares europeos.
La certificación OK Compost de TÜV es uno de los sellos más importantes para certificar la calidad de nuestras bolsas compostables, con las que queremos construir un mundo más sostenible y mejor para vivir. Si quieres bolsas 100% recicladas y 100% reciclables, contacta con PlasticBag, el fabricante de las bolsas del futuro.
100% recicladas 100% reciclables. Desde el primer día de nuestra fundación, en PlasticBag tenemos muy claro nuestro compromiso: Tener un impacto positivo en el planeta: no sólo autogeneramos parte de nuestra energía; todos los materiales y procesos están totalmente adaptados para su sostenibilidad a medio y largo plazo.
Las principales agencias europeas han reconocido nuestra buena labor y nos han acreditado con las más altas cualificaciones en cuanto a preservación y sostenibilidad. Y podemos lucir con orgullo la certificación Blue Angel. Precisamente, hoy en nuestro blog vamos hablar sobre qué es el certificado y por qué es tan importante.
El certificado Ángel Azul (Blauer Engel, en alemán) es una certificación que nació en alemania para productos y servicios respetuosos con el medio ambiente. Es una de las etiquetas con mayor prestigio a nivel mundial en cuanto a exigencia de criterios se refiere.
De hecho, fue el primero en constituirse en el mundo, en 1978 por cuatro instituciones alemanas: El propio Ministerio de Medio Ambiente, titular de la etiqueta. La Agencia Federal de Medio Ambiente (UBA), elabora las bases. El Instituto Alemán de Aseguramiento de Calidad y Señalización (RAL), entidad certificadora.

Actualmente, la certificación Ángel Azul es una de las más estrictas a nivel europeo. Para conseguirla, hemos tenido que pasar unos estrictos protocolos que han certificado que todos nuestros productos cumplen con criterios de reducción del impacto ambiental en las etapas de fabricación y reciclaje, embalaje, uso, emisión, recogida y desecho.
Además de los criterios ambientales, han evaluado la calidad de nuestros productos, la seguridad en nuestros procesos de fabricación y nuestra huella ambiental en el consumo de energía.
La certificación Ángel Azul es también una de las etiquetas con mayor prestigio a nivel mundial en cuanto a exigencia de criterios se refiere. Por eso, es un orgullo poder mostrarla en nuestra página web y estar presentes en su propio catálogo de empresas certificadas
El certificado del Ángel azul es sinónimo de control de nuestro proceso de fabricación, transparencia y, sobre todo, de compra segura. De esta manera, nos aseguramos que nuestros clientes obtienen productos y servicios respetuosos con el medio ambiente.
Otro punto a tener en cuenta de este certificado es que los productos que llevan la etiqueta Blue Angel representan productos de alta calidad y larga vida útil. Por lo tanto, también es sinónimo de ahorro en costes.
Finalmente, el ángel azul también se centra en la salud y seguridad: ya que los productos que llevan dicha la etiqueta han sido probados y certificados según la seguridad de la salud e información al consumidor.
La certificación Ángel Azul es uno de los sellos con mayor relevancia en el mundo de los servicios y productos ecológicos, ayudando de esta manera al nuevo paradigma de un mundo más sostenible y en PlasticBag queremos ser parte de ello. Y que tú también lo seas. Si quieres bolsas 100% recicladas y 100% reciclables, contacta con PlasticBag, el fabricante de las bolsas del futuro.
Si existe un sector en qué las bolsas requieren de necesidades muy específicas, además de reguladas por ley, es el sector sanitario. En un hospital o centro médico, se deben gestionar y reciclar varios tipos de residuos. Además de cumplir los estándares de la normativa del Ministerio para la Transición Ecológica, las bolsas de basura hospitalaria deben estar fabricadas con materiales de calidad homologados por la Unión Europea.
Necesitarás proveedores de confianza y con experiencia en el sector. En PlasticBag llevamos más de 10 años fabricando las bolsas del futuro.

En España, los Residuos Biosanitarios se esterilizan, posteriormente se trituran y, finalmente, se eliminan mediante depósito en vertedero. Los Residuos Químicos se someten a diferentes tratamientos en función de sus propiedades. Los Residuos Radioactivos son gestionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA). Puedes consultar la normativa sobre residuos tóxicos y peligrosos que viene regulada por el Real Decreto 833/1998 de la Ley 20/1986 en este enlace: Ley sobre residuos tóxicos y peligrosos.
Ten en cuenta, que 12 de las 17 comunidades tienen su normativa propia, normativa que ofrece el ministerio a través de su página donde explica cómo tratar los residuos sanitarios.
Un hospital o un centro médico genera al día grandes cantidades de residuos y, muchos de ellos, son considerados peligrosos debido al potencial de contagio de enfermedades que presentan. Para evitar las infecciones nosocomiales y garantizar la seguridad de todos los usuarios, es importante tomar las medidas necesarias para desechar los residuos hospitalarios correctamente. Para explicar los métodos de desecho de cada uno, dividiremos los residuos hospitalarios en tres tipos en función de su peligrosidad. Éstos tres son: residuos no sanitarios, residuos sanitarios no específicos y residuos sanitarios específicos.
Los más habituales suelen pertenecer al Grupo II, los Residuos Sanitarios No Específicos. Éstos son: material de curas como gasas o vendajes, ropa de cama, guantes, mascarillas, batas, escayolas, bolsas vacías de orina o sangre e inclusive envases vacíos de medicamentos (excepto los citiostáticos).
Las bolsas de residuos del Grupo II se diferencian de las bolsas de residuos convencionales porque cuentan con un mayor grosor y resistencia. Esto permite albergar los residuos del con una mayor seguridad y evitar así posibles infecciones nosocomiales o intrahospitalarias. Podemos reconocer este tipo de bolsas porque vienen serigrafiadas con este término e incluyen el CIF del fabricante. Además, acostumbran a ser de color amarillo o rojo, en función de la normativa que presente cada comunidad autónoma. Según la normativa deben ser: un solo uso impermeable, resistente a la humedad y rotura, con un volumen máximo de 70 litros, una galga mínima de 500; con un cierre hermético y resistentes a la perforación.
El sector médico o hospitalario es uno de los más exigentes en materia de gestión de residuos. En PlasticBag somos muy conscientes de ello y sabemos que necesitas un partner de confianza, homologado por las instituciones europeas. Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, recuerda, en Plasticbag fabricamos las bolsas del futuro.
