El año 2026 marca un antes y un después para el sector de los envases y, en particular, para el mercado de las bolsas recicladas. El nuevo Reglamento 40/2025 de Envases y Residuos de Envases (PPWR) entra en vigor en España este mes de febrero y las empresas tendrán hasta el 12 de agosto de 2026 para adaptarse.
Esta nueva ley europea en materia de residuos y economía circular entra en una fase mucho más exigente. Ya no se trata únicamente de reducir el consumo de plástico, sino de garantizar que los productos puestos en el mercado cumplen criterios reales de reciclabilidad, trazabilidad y contenido mínimo de material reciclado.
Así, para quienes trabajan con administraciones públicas, sectores regulados o clientes corporativos de gran tamaño, la adaptación no es una opción. Es una condición para seguir compitiendo en licitaciones, acuerdos marco y contratos a largo plazo.
Si quieres saber cómo te van a afectar los nuevos marcos normativos europeos este 2026, sigue leyendo. Y, recuerda, ¡PlasticBag es el fabricante de bolsas de plástico del futuro!
El nuevo marco regulador europeo no se traduce únicamente en más obligaciones técnicas. Se traduce en nuevas reglas comerciales.
Uno de los cambios más relevantes a tener en consideración es la progresiva exclusión de los llamados plásticos problemáticos: materiales que, por su composición, estructura o combinación de capas, no pueden reciclarse de forma efectiva en los sistemas actuales. Para el distribuidor, esto implica revisar de manera crítica aquellas referencias que, aunque se hayan vendido históricamente sin incidencias, pueden dejar de ser aceptables en determinados canales.
Ten en cuenta que en 2023 se generaron en España 8,7 millones de toneladas de residuos de envases, de los cuales más del 30 % no se recicló y, es precisamente, por este motivo que Bruselas pone en el punto de mira este tipo de plásticos.
Otro aspecto muy importante de la nueva ley es la trazabilidad. Es decir, toda la información sobre el origen del material, su composición real y su adecuación a los flujos de reciclado deja de ser un valor añadido y pasa a convertirse en un requisito en muchas operaciones comerciales.
Y, finalmente, que los productos incorporen porcentajes mínimos de material reciclado o que cuenten con certificaciones verificables.
Si quieres saber cómo afecta la nueva ley del plástico a tu empresa recomendamos que recuperes este artículo de nuestro blog, donde podrás tener toda la información necesaria para ponerte al día con la nueva directiva europea.
El primer paso para adaptar tu catálogo es seleccionar cuáles son las referencias más acordes con los objetivos europeos en materia de reciclabilidad y circularidad. Esto implica priorizar bolsas fabricadas con estructuras simples, materiales compatibles con los sistemas de reciclaje existentes y procesos de fabricación trazables.
También te recomendamos dar prioridad a gamas de bolsas que cuenten con sellos verificables y documentación técnica actualizada, evitando productos con mezclas complejas de capas o materiales incompatibles entre sí.
Tienes que tener en cuenta que, desde el punto de vista comercial, una de las mejores prácticas consiste en reorganizar el catálogo en función del cumplimiento normativo. Por ejemplo, creando secciones claramente diferenciadas como:
De esta manera, puedes transmitir al cliente una imagen de que estás al día de los cambios normativos. Y esto, las empresas y, también, las administraciones, lo valorarán muchísimo.
No adaptarse tiene un impacto directo en la capacidad de competir.
En procesos de contratación pública o grandes concursos privados, los criterios ambientales y de conformidad normativa puntúan cada vez más. Un catálogo que no está al día con los nuevos requisitos pierde posiciones incluso antes de llegar a la fase económica.
Además, existe un riesgo indirecto que muchos distribuidores subestiman: si el cliente final incumple la normativa utilizando envases no conformes, el proveedor puede verse afectado a nivel contractual y reputacional.
Ante este nuevo contexto, contar con un partner técnico fiable se vuelve estratégico.
PlasticBag pone a disposición de distribuidores y grandes cuentas gamas de producto clasificadas según la normativa vigente y alineadas con los objetivos regulatorios que entran en vigor en 2026.
Cada referencia dispone de certificados, fichas técnicas y documentación actualizada que facilita tanto la preparación de licitaciones como la presentación de propuestas comerciales ante clientes exigentes.
Además, el equipo de PlasticBag ofrece apoyo técnico y documental para ayudar a los distribuidores a resolver dudas normativas, preparar expedientes de contratación y estructurar argumentarios comerciales sólidos.
No se trata solo de vender bolsas recicladas. Se trata de poder demostrar, con datos, que cada producto cumple con lo que el mercado y la legislación van a exigir.
Por cierto, cumplir con la ley no sólo es bueno para fidelizar y atraer nuevos clientes si no también conlleva ventajas fiscales. Y, si quieres saber más, no te pierdas este artículo que encontrarás en nuestro blog: “Fiscalidad verde: beneficios de ser una empresa sostenible en España”.
2026 no es un simple cambio normativo. Es un punto de inflexión para el sector.
A partir de ahora, lo legal será también lo comercial. Y lo que no esté alineado con los nuevos marcos europeos quedará progresivamente fuera de los principales canales de venta.
El distribuidor que se prepare con antelación no solo asegura el cumplimiento. Gana competitividad, protege su cartera de clientes y refuerza su posicionamiento como proveedor fiable.En esta nueva etapa, PlasticBag se consolida como el partner técnico ideal para acompañar a los distribuidores en la adaptación a un mercado cada vez más regulado, más exigente y más orientado a la economía circular. No esperes a contactar con el fabricante de las bolsas de plástico del futuro. ¡Contacta ya con nosotros!
