100% recicladas 100% reciclables. Desde el primer día de nuestra fundación, en PlasticBag tenemos muy claro nuestro compromiso: Tener un impacto positivo en el planeta: no sólo autogeneramos parte de nuestra energía; todos los materiales y procesos están totalmente adaptados para su sostenibilidad a medio y largo plazo.
Las principales agencias europeas han reconocido nuestra buena labor y nos han acreditado con las más altas cualificaciones en cuanto a preservación y sostenibilidad. Y podemos lucir con orgullo la certificación Blue Angel. Precisamente, hoy en nuestro blog vamos hablar sobre qué es el certificado y por qué es tan importante.
El certificado Ángel Azul (Blauer Engel, en alemán) es una certificación que nació en alemania para productos y servicios respetuosos con el medio ambiente. Es una de las etiquetas con mayor prestigio a nivel mundial en cuanto a exigencia de criterios se refiere.
De hecho, fue el primero en constituirse en el mundo, en 1978 por cuatro instituciones alemanas: El propio Ministerio de Medio Ambiente, titular de la etiqueta. La Agencia Federal de Medio Ambiente (UBA), elabora las bases. El Instituto Alemán de Aseguramiento de Calidad y Señalización (RAL), entidad certificadora.

Actualmente, la certificación Ángel Azul es una de las más estrictas a nivel europeo. Para conseguirla, hemos tenido que pasar unos estrictos protocolos que han certificado que todos nuestros productos cumplen con criterios de reducción del impacto ambiental en las etapas de fabricación y reciclaje, embalaje, uso, emisión, recogida y desecho.
Además de los criterios ambientales, han evaluado la calidad de nuestros productos, la seguridad en nuestros procesos de fabricación y nuestra huella ambiental en el consumo de energía.
La certificación Ángel Azul es también una de las etiquetas con mayor prestigio a nivel mundial en cuanto a exigencia de criterios se refiere. Por eso, es un orgullo poder mostrarla en nuestra página web y estar presentes en su propio catálogo de empresas certificadas
El certificado del Ángel azul es sinónimo de control de nuestro proceso de fabricación, transparencia y, sobre todo, de compra segura. De esta manera, nos aseguramos que nuestros clientes obtienen productos y servicios respetuosos con el medio ambiente.
Otro punto a tener en cuenta de este certificado es que los productos que llevan la etiqueta Blue Angel representan productos de alta calidad y larga vida útil. Por lo tanto, también es sinónimo de ahorro en costes.
Finalmente, el ángel azul también se centra en la salud y seguridad: ya que los productos que llevan dicha la etiqueta han sido probados y certificados según la seguridad de la salud e información al consumidor.
La certificación Ángel Azul es uno de los sellos con mayor relevancia en el mundo de los servicios y productos ecológicos, ayudando de esta manera al nuevo paradigma de un mundo más sostenible y en PlasticBag queremos ser parte de ello. Y que tú también lo seas. Si quieres bolsas 100% recicladas y 100% reciclables, contacta con PlasticBag, el fabricante de las bolsas del futuro.
En PlasticBag fabricamos las bolsas del futuro y una de nuestras garantías más valoradas para nuestros clientes es la calidad de nuestros productos. La gran mayoría de las bolsas que produce Plasticbag cuenta con el sistema anti-goteo mediante la fabricación con soldadura lateral. Consideramos que en todos los pequeños detalles es donde conseguimos crear el producto perfecto.
Sabemos muy bien que la misión de nuestras bolsas es el almacenaje de residuos, la mayoría de ellos con líquidos y, por esto, es tan importante evitar la filtración de los mismos. Ya sea en el transporte de los mismos o en su almacenaje trabajar con seguridad e higiene es muy importante, en especial en sectores como el hospitalario, el cual necesita bolsas de basura con un certificado especial. Si quieres saber más sobre que tipo de certificados necesitan las bolsas de basura hospitalarias puedes leer nuestro artículo ¿Qué certificados necesitan las bolsas de basura hospitalarias?
En PlasticBag trabajamos con multitud de acabados: con o sin enlace de cierre integrado en el fuelle, con o sin fuelle lateral, soldadura de fondo clásica o en estrella, optimización del espesor, en rollo o por unidades.
Una de las características a tener en cuenta al momento de seleccionar nuestras bolsas es en el acabo monocapa o tricapa. A continuación, te vamos a contar sus usos.

La respuesta es sí. Nuestro equipo de asesoramiento comercial te acompañará en la elección de los acabados de nuestras bolsas y lo primero que tendrá en cuenta es el uso de las mismas.
En el caso de la bolsa de basura clásica monocapa está destinada a la recolección de residuos ordinarios en un entorno industrial, profesional, urbano o residencial.
En cambio, las bolsas de basura tricapa están especialmente indicadas para sectores como la hostelería, la industria, lavanderías, jardinería, el sector hospitalario… por su gran resistencia.
Puedes consultar la fabricación de bolsas de plástico para líquidos en nuestro artículo 'Fabricación de bolsas de plástico para líquidos: Todo lo que necesitas saber'.
En ambos casos, su tubo puede ser transparente o tintado, translúcido u opaco, y puede imprimirse hasta en dos colores en ambos lados. Se puede seleccionar la materia prima: reciclada o biodegradable.
En conclusión, en PlasticBag contamos con una extensa gama de medidas y colores estandarizados. Lo que nos diferencia de nuestros competidores es la versatilidad de fabricación, esto nos permite, poder personalizar medidas y colores para cada cliente.
Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, recuerda, en Plasticbag fabricamos las bolsas del futuro.

Si existe un sector en qué las bolsas requieren de necesidades muy específicas, además de reguladas por ley, es el sector sanitario. En un hospital o centro médico, se deben gestionar y reciclar varios tipos de residuos. Además de cumplir los estándares de la normativa del Ministerio para la Transición Ecológica, las bolsas de basura hospitalaria deben estar fabricadas con materiales de calidad homologados por la Unión Europea.
Necesitarás proveedores de confianza y con experiencia en el sector. En PlasticBag llevamos más de 10 años fabricando las bolsas del futuro.

En España, los Residuos Biosanitarios se esterilizan, posteriormente se trituran y, finalmente, se eliminan mediante depósito en vertedero. Los Residuos Químicos se someten a diferentes tratamientos en función de sus propiedades. Los Residuos Radioactivos son gestionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA). Puedes consultar la normativa sobre residuos tóxicos y peligrosos que viene regulada por el Real Decreto 833/1998 de la Ley 20/1986 en este enlace: Ley sobre residuos tóxicos y peligrosos.
Ten en cuenta, que 12 de las 17 comunidades tienen su normativa propia, normativa que ofrece el ministerio a través de su página donde explica cómo tratar los residuos sanitarios.
Un hospital o un centro médico genera al día grandes cantidades de residuos y, muchos de ellos, son considerados peligrosos debido al potencial de contagio de enfermedades que presentan. Para evitar las infecciones nosocomiales y garantizar la seguridad de todos los usuarios, es importante tomar las medidas necesarias para desechar los residuos hospitalarios correctamente. Para explicar los métodos de desecho de cada uno, dividiremos los residuos hospitalarios en tres tipos en función de su peligrosidad. Éstos tres son: residuos no sanitarios, residuos sanitarios no específicos y residuos sanitarios específicos.
Los más habituales suelen pertenecer al Grupo II, los Residuos Sanitarios No Específicos. Éstos son: material de curas como gasas o vendajes, ropa de cama, guantes, mascarillas, batas, escayolas, bolsas vacías de orina o sangre e inclusive envases vacíos de medicamentos (excepto los citiostáticos).
Las bolsas de residuos del Grupo II se diferencian de las bolsas de residuos convencionales porque cuentan con un mayor grosor y resistencia. Esto permite albergar los residuos del con una mayor seguridad y evitar así posibles infecciones nosocomiales o intrahospitalarias. Podemos reconocer este tipo de bolsas porque vienen serigrafiadas con este término e incluyen el CIF del fabricante. Además, acostumbran a ser de color amarillo o rojo, en función de la normativa que presente cada comunidad autónoma. Según la normativa deben ser: un solo uso impermeable, resistente a la humedad y rotura, con un volumen máximo de 70 litros, una galga mínima de 500; con un cierre hermético y resistentes a la perforación.
El sector médico o hospitalario es uno de los más exigentes en materia de gestión de residuos. En PlasticBag somos muy conscientes de ello y sabemos que necesitas un partner de confianza, homologado por las instituciones europeas. Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, recuerda, en Plasticbag fabricamos las bolsas del futuro.

Seguro que recordarás, años atrás, como ibas coleccionando las distintas bolsas que te daban en las tiendas. Por aquel entonces no te las cobraban y existía poca sensibilización sobre su impacto ambiental.
Ahora el escenario es completamente distinto. Existe una mayor sensibilización ambiental, una normativa comercial que exige pagar por las bolsas de compra (y racionalizar su uso) y lo que también es un hecho ya, la gran mayoría de bolsas que proporcionan los comercios son compostables.
Las reconocerás por un tacto mucho más suave y la gran mayoría de veces, por su color crema, más orgánico y agradable a la vista.
¿Quieres saber más sobre las bolsas del futuro? Hoy en nuestro blog te vamos a contar todo lo que no te han contado sobre las bolsas compostables.

Las bolsas compostables están fabricadas a partir de fécula vegetal y no producen residuos tóxicos. Si las comparamos con las bolsas de plástico común, una de compostable tarda sólo 6 meses en descomponerse naturalmente, mientras que las bolsas de plástico de toda la vida su proceso de biodegradación es de 450 años. Esta gran diferencia permite impulsar el uso de la Bolsa Compostable como una alternativa responsable con la naturaleza. Si quieres saber más sobre como se fabrican estas bolsas puedes consultar nuestro artículo 'El proceso de fabricación de bolsas compostables: Un enfoque sostenible'.
Además, a diferencia de otros tipos de bolsas alternativas como la reciclable que solo se recicla, la hidrosoluble que solo permite disolverse en agua, la oxodegradable que es una bolsa plástica de polietileno común y corriente (pero le añaden el aditivo en porcentajes bajos y solo se desagrada en condiciones muy particulares), y la renovable que solo puede ser reemplazada para otros usos no sugieren una posibilidad de biodegradación efectiva en menor tiempo como la bolsa compostable.
Por nuestra experiencia, el proceso de degradación de la bolsa compostable es muy eficiente. Empieza fragmentándose en trozos muy pequeños, haciendo posible que microorganismos como hongos o bacterias se alimenten del material de la bolsa convirtiéndolo en agua, sales minerales y dióxido de carbono.

Al contrario de lo que muchos piensan, las bolsas compostables cumplen las mismas funciones básicas que una bolsa de plástico común.
Las bolsas de plástico biodegradable son igual de resistentes que las de plástico regular y son muy parecidas, la única “desventaja” que pueden tener es que si las usas para residuos orgánicos debes acostumbrarte a sacar la basura todos los días ya que estas bolsas comienzan a descomponerse en unos 3 días que es el tiempo que toma el iniciar el proceso de oxodegradación del material
Pero en cualquier una bolsa compostable de calidad es igual de flexible, resistente e impermeable que una bolsa de plástico de las de siempre.
Actualmente, este tipo de bolsas son las requeridas en la fracción orgánica de las basuras de tu pueblo o ciudad, que podrás desechar en el contenedor marrón. La fracción orgánica es el tipo de basura que se genera a partir de restos de fruta, verdura, despojos de carne, pescado, pan seco o comida cocinada en mal estado. Una vez recogida por el camión de basura, se transforma en abono orgánico, de ahí la importancia que esta materia orgánica se haya desechado con una bolsa compostable, de fácil biodegradación.

En conclusión, las bolsas compostables se han convertido en una de las alternativas más sostenibles en los usos de las bolsas.
Incorporar bolsas sostenibles en tu negocio sensibiliza y contribuye a una mejor concienciación ambiental. Su uso contribuye a una menor contaminación de ríos, playas y calles.
Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, recuerda, en Plasticbag fabricamos las bolsas del futuro.
Las bolsas de basura es un producto que todos utilizamos a diario, pero realmente no sabemos mucho de su origen y producción. Es importante el hecho de saber los procesos y el origen de los materiales que consumimos, para ser más conscientes y responsables de nuestro entorno y como influimos en este. Por este motivo, en este artículo de nuestro blog te vamos a contar como fabricamos en PlasticBag nuestras bolsas de basura con cierre fácil.
Es en refinerías especializadas donde empieza todo: se purifica el petróleo hasta llegar a convertirlo en un gas, el etileno. Este gas es posteriormente polimerizado y solidificado hasta crear lo que se llama polietileno (polímero de etileno). El polietileno se corta en pequeños granos como los de arroz (llamado genéricamente granza). Una vez que llega la granza de polietileno a nuestras instalaciones, se siguen una serie de pasos en la transformación. Los más importantes son tres: la extrusión, la impresión y el corte.

Es el primer paso en la cadena de transformación de la granza de polietileno en una bolsa. Se programa la máquina extrusora, se comprueban las mezclas de material y aditivos necesarios para conformar el pedido: alta o baja densidad, con o sin polietileno lineal, deslizante o antideslizante, con o sin pigmento de color, superficie porosa o lisa, etc.
La granza de polietileno es transparente, por lo que es necesario añadirle pigmento para conseguir el color deseado en el material. El pigmento se mezcla con la granza en las tolvas de las extrusoras. Mediante una gradación en la temperatura de fusión, el soplado y el tiraje vertical se van conformando las características particulares del pedido: galga, tamaño, resistencia, etc.
El material fundido que asciende debido a las fuerzas a las que es sometido y que luego se convierte en una especie de globo, se va enfriando progresivamente y va volviendo a su temperatura normal y estable. Según se va enfriando, se va recogiendo en forma de bobina, lo que conforma un rollo de película tubular.
Para los productos que lleven algún tipo de impresión, el siguiente proceso es la impresión.
Las bobinas con el material proveniente de extrusión se introducen en un extremo de las rotativas flexográficas y se hace pasar la película de polietileno por unos rodillos y tinteros hasta que llegan al otro extremo con la tinta seca.

Una vez que las bobinas impresas o no impresas llegan a corte, lo primero que se hace es programar la cortadora con los parámetros necesarios para darle la forma que se desee, bien sea una bolsa camiseta, tipo mercadillo o una simple lámina. Se ajustan el ancho del producto, el alto, las medidas del fuelle, la altura y ancho de las asas, etc.
A continuación, y sólo para las bolsas tipo camiseta y algunas de asa troquelada, se les hace un fuelle o dobladura, que en el caso de las bolsas camiseta dará lugar a las asas, y en el de las asas troqueladas aumentará el tamaño de la base de la bolsa.
Como ya hemos comentado al inicio de este artículo, las bolsas de basura son algo imprescindible que debemos tener tanto en nuestros hogares como en nuestros puestos de trabajo. Y es que, sea donde sea, siempre vamos a generar basura, por eso las bolsas plásticas de basura, son un producto muy funcional. Aunque, como en cualquier negocio, el producto ha ido evolucionando durante los últimos años para mejorar nuestra calidad de vida.
Una de las mejoras más visibles y que nos soluciona muchos problemas, sobre todo en los hogares, es el sistema de cierre fácil. Las bolsas de basura con cierre fácil llevan una cinta de plástico en su perímetro superior que permite cerrarla tirando de ella en un solo movimiento. Este gesto evita su anudado posterior al quedar la bolsa suficientemente cerrada. Además, con el sistema de cierre tradicional en el que debe hacerse un nudo con los extremos de la bolsa, se pierde comodidad y es más fácil ensuciarse o que se desparrame el contenido de la bolsa en el momento de atarla. Por su gran confort, las bolsas de cierre fácil son las más consumidas en la actualidad. Si quieres saber todas las ventajas de usar bolsas de basura de cierre fácil puedes consultar nuestro artículo ¿Qué ventajas tienen las bolsas con cierre fácil?.
Aunque no es la única novedad, actualmente se pueden encontrar una gran variedad de colores para las bolsas de basura. Y es que, antiguamente sólo podías encontrar las bolsas clásicas de color negro o azul. Pero gracias al aumento del reciclado, se hacen las bolsas de basura de otros colores para ayudar a diferenciar el tipo de basura que estás tratando.
Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, si quieres aprender más acerca de las bolsas de basura cierre fácil, puedes visitar la sección para conocer los distintos tamaños y materiales.
Y recuerda, ¡en PlasticBag hacemos las bolsas del futuro!


Naciones Unidas afirma que cada minuto se usan 500.000 millones de bolsas en todo el mundo. Este organismo que se ha fijado como gran objetivo acabar con los plásticos de un solo uso fomentando el compromiso de más de 200 países en reducir el uso de este tipo de plásticos de aquí a 2030. Desde Plasticbag y nuestro compromiso medioambiental de tener un impacto positivo en nuestro planeta, disponemos de distintas alternativas de un solo uso a la bolsa de plástico convencional. Existen diferentes tipos de materiales con los que poder hacerlas y en este artículo de nuestro blog que te lo vamos a contar:
También existen las bolsas de papel que son biodegradables, sí, pero en la lucha a favor del planeta hay que tener en cuenta el coste medioambiental de la producción de estas bolsas. No hay que olvidar que requieren mucha agua, tala de árboles y combustible para fabricarlas. Por lo que no es oro todo lo que reluce…
Tal como indica en el estudio ‘Comparison of Environmental Impact of Plastic, Paper and Cloth Bags’, “nada se degrada por completo en los vertederos modernos debido a la falta de agua, luz, oxígeno y otros importantes elementos necesarios para completar el proceso de degradación”. Aun así, podemos contribuir consumiendo aquellas bolsas los materiales de las cuales sean los más adecuados para el medio ambiente.
Además, una opción asequible en la que hay un gran aprovechamiento de residuos son las bolsas recicladas. Estas son bolsas de plástico u otros materiales fabricados a partir de residuos recuperados. No tienen por qué ser biodegradables o compostables. La ventaja de éstas es la reutilización de recursos ya consumidos y la reducción de residuos no reciclables.
Las bolsas de plástico de polietileno convencionales (en cuya fabricación se emite mucho CO2 y que tardan cerca de cien años en descomponerse en la naturaleza) pueden ser recicladas: las transformamos en granulado plástico –granza de polietileno– que sirve para fabricar otros productos. Para que esto ocurra, las bolsas deben ser depositadas en el contenedor de basura amarillo para envases. Y, por ahora, no ocurre muy a menudo, pues según la empresa que se encarga de la gestión de envases, Ecoembes, se reciclan sólo un 10% de las bolsas que salen de los comercios del país colgadas de las manos de los consumidores. Y, esto, es responsabilidad de todas y todos.
Las bolsas compostables las fabricamos con materiales de biodegradabilidad rápida. Las bolsas biodegradables para recoger heces de perro y las bolsas de basura de almidón de maíz son algunos ejemplos.Las ventajas medioambientales de las bolsas biodegradables son varias:
Ten en cuenta que, el hecho de que un plástico sea biodegradable no quiere decir que también sea compostable, es decir, que sirva para hacer compost o abono orgánico. La clave está en el tiempo que se tarda para llevar a cabo los dos procesos.
El compostaje se realiza normalmente como un proceso de reciclado de la fracción orgánica (restos de comida o alimentos) de los residuos sólidos domésticos, además de los restos vegetales provenientes de las podas, hojas de los árboles o limpiezas de jardines.
Si un proceso es compostable, esto quiere decir que ese material se degrada biológicamente produciendo dióxido de carbono, agua, compuestos inorgánicos y biomasa a la misma velocidad que el resto de materia orgánica que se está compostando con éste, sin dejar residuos tóxicos visibles o distinguibles. De hecho, confundimos muy a menudo ambos términos y, aunque existe algún sello específico, como el distintivo de garantía de calidad ambiental de Catalunya en los productos de material compostable, los principales certificadores de compostabilidad están en Bélgica y Alemania, con un sello distintivo: “OK compost”.
El que un plástico lleve el sello “OK compost” supone que debe desintegrarse en un determinado plazo en las condiciones de una planta de compostaje (a temperaturas de 55 a 60 grados). Pero el resultado será diferente si ese mismo plástico se intenta compostar en el jardín de casa (para lo que existe el sello “OK compost Home”) o si acaba abandonado en la naturaleza.
Para las bolsas compostables uno de los productos más utilizados es la bolsa de almidón, esta se logra crear mediante un proceso químico que extrae el ácido poliláctico del maíz.
A pesar de la creencia falsa, que el plástico o las bolsas de polietileno no son reciclables, existe una manera muy efectiva de realizar este proceso. Esto es posible gracias a la recolección y separación efectiva de los materiales.
Este proceso de reciclaje nos ayuda a extender la vida útil del polietileno, fomentando así, una cultura de reciclaje en nuestra sociedad.
Este gran lío plástico se complica en el momento de decidir cuál de estas bolsas es la más adecuada para usar en tu empresa. Está claro de que las dos opciones son buenas y validas siempre que se usen de forma correcta.
Por este motivo es importante saber dónde tirar cada uno de estos envases al llegar el final de su vida útil, cuando no pueden ser reutilizados. Con las bolsas reciclables convencionales resulta fácil: al cubo amarillo para ser recicladas.
En cambio, una bolsa compostable ha sido fabricada para llegar a una planta donde pueda transformarse en compost junto con los desechos orgánicos; el problema es que aún queda mucha conciencia social respecto al reciclaje y separación de residuos. Ahora hay una normativa que obliga a las empresas a reciclar, pero cabe recordar que en la mayor parte de España no se separa la basura orgánica de los domicilios, por ejemplo.
Cuando se trata de elegir las bolsas de plástico adecuadas para tu empresa, es fundamental considerar tanto las bolsas recicladas como las compostables. Cada una de estas opciones tiene sus propias ventajas y características únicas. Para obtener una visión más detallada sobre la elección de bolsas de plástico reciclado y comprender sus características clave, te recomendamos consultar el artículo 'Características clave para elegir bolsas de plástico reciclado para tu empresa'. Este recurso te dará información valiosa sobre cómo seleccionar la mejor opción para tu empresa y cómo contribuir al cuidado del medio ambiente.
Si tienes dudas sobre qué tipo de bolsas de plástico usar contacta con nuestro departamento de atención al cliente de Plasticbag, estaremos encantados de atenderte. Y, si lo prefieres, puedes consultar nuestras bolsas compostables o bolsas recicladas para saber más acerca de sus características y materiales.
